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HISTORIA
El Messerschmitt 109 fue uno de los mejores (si no
el mejor) de los cazas hasta fines de 1942 y comienzos de 1943. Solo a
finales de 1943 en adelante comenzó el 109 a desvanecerse a medida que
nuevos y más poderosos cazas aparecían en el firmamento. Así el 109 es un
caza con dos identidades en el aire. En 1939-1942 era lo último en la
tecnología de aviones de combate, mientras que de 1943 en adelante el
diseño comenzaba a mostrar su edad. Era un caza no muy adecuado para un
novato, mas una vez adquirida experiencia, se podía obtener lo mejor de
sus características más fuertes.
CARACTERÍSTICAS El 109
tenía una excelente razón de subida, buena respuesta de cola, excelente
desempeño en gran altitud, manejo de baja velocidad mejor que el promedio,
buenas características de manejo en situaciones de fuerza de gravedad
negativa, visibilidad de cabina abajo de la media, no muy amistoso para
los novatos, suministro de municiones de bajo a moderado, capacidad
mediocre para ataque terrestre, pobre desempeño en la intercepción de
bombarderos, y una durabilidad mediocre (no aguantaba tanto castigo).
OTROS DETALLES
Dependiendo del modelo, el 109 presentaba ciertas características muy
distintivas. Por ejemplo, el 109E tenía excelente poder de fuego (sin
contar las versiones 109G/R6). Las versiones mas producidas del 109
cargaban todo su poder de fuego en la nariz, pero su poder era
moderadamente letal. El armamento de un cañón y dos ametralladoras de
diverso calibre y capacidad no era muy común, pero si muy efectivo en el
enfrentamiento con otros cazas y el ataque a bombarderos en los primeros
años de la guerra. Cuando los grandes bombarderos cuatrimotores y los
fuertemente armados cazas aliados entraron en acción, esta combinación de
armamento se puso en duda. Todo cambio en el 109 para mejorar su capacidad
de fuego trajo necesariamente más problemas que ventajas, reduciendo su
capacidad y eficiencia general. Los 109's armados con el poderoso cañón de
30mm en la nariz adolecían de contar con una carga muy reducida de
munición.

BF-109E "EMIL"
El Emil fue uno de los mejores y más rápidos
cazas en su tiempo. Solo el Spitfire podía reclamar tener la misma
velocidad y capacidad. El Emil tenía una razón de ascenso muy buena. Su
armamento era superior a la de los enemigos en su tiempo. Usando al máximo
su característica de ascenso, los pilotos del Emil se podían considerar
intocables al inicio de las hostilidades. Por otro lado, el Emil no tenía
una gran capacidad de combustible, dándose poca duración en combate. Esta
debilidad se mostró particularmente desventajosa en la batalla de
Inglaterra en donde el 109 solamente podía sostener combate durante unos
pocos minutos en el área de combate sobre Inglaterra. El 109 era en
general menos maniobrable que los cazas que enfrentó, pero era compensado
por sus ventajas. Debido a la poca munición que cargaba su cañón, era
necesario acercarse mucho al enemigo para no desperdiciarlas. Distancias
de menos de 200 yardas y una muy baja convergencia eran aconsejables para
lograr sacar lo mejor de su poca carga de munición. Su principal enemigo,
el Spitfire, podía dar la vuelta en un radio menor que el 109, pero su
capacidad de fuego lo obligaba a mantenerse mucho tiempo en el blanco para
hacerle daño. El 109 en cambio, nada mas necesitaba un momento corto con
el blanco para derribarlo con su cañón.
BF-109F "Friedrich" Por muchos es
considerado la mejor variante de 109. Mientras que la serie "G" posterior
comprometió mucho su desempeño por la coraza y armamentos adicionales, el
diseño del Franz lo hacía el mejor interceptor de bombarderos. Tenía una
velocidad máxima de 370 mph, pero era la versión mas pobremente armada de
todas. Cargaba únicamente un cañón de 20mm y dos ametralladoras ligeras.
Tenía gran velocidad y un radio de curva muy bueno, lo que lo hacía un
magnífico adversario del Spitfire. Como casi todos los de la serie 109,
tenía poca durabilidad y aguante. En altas velocidades en picado se
dificultaba su control por lo que el piloto debía de prestar especial
cuidado.
BF-109G "Gustav" El Gustav fue la versión
mas armada de la serie 109 producida. El desempeño de la guerra
hacia sus finales requería que el caza fuese un mejor interceptor de
bombarderos. Este objetivo no se logró a plenitud debido al pequeño tamaño
de su estructura. Con tantas modificaciones a su línea, perdió
maniobrabilidad y se volvió "torpe". Su velocidad máxima era de 400mph.
tenía un mejor cañón que el 109F y ametralladoras pesadas de 13mm. Siendo
el cañón disparado por el eje del motor, y estando sus ametralladoras
encima de la nariz, el 109G6 disparaba una densa pared de munición sin
problema alguno de convergencia. A baja velocidad, el Gustav era un blanco
fácil, mas tenía una razón de ascenso enorme y un techo muy alto. El
Gustav no tenía la velocidad para eludir los Spitfire y Mustangs, pero
ciertamente podía ascender mucho más rápido que
ellos.





BF-109K
"Kurfurst" Esta es una variante del 109 que vio combate hacia
finales de la guerra y en número limitado. Era una versión mejorada de la
serie G. Tenía mejor caballaje y velocidad. Construido para enfrentar las
modernas versiones del spitfire XIV, el 109K tenía un poderoso motor
Daimler-Benz DB 605 que podía dar hasta 2,000HP mediante un sistema que
inyectaba Oxido Nitroso. Este gran motor junto a su pequeña estructura le
daba una gran capacidad de ascenso de más de 4,800 pies por minuto,
haciéndolo uno de los mas rápidos cazas con capacidad de ascenso
construidos. Su armamento consistía en un cañón de 30mm y dos
ametralladoras de 13mm. Su techo de servicio excedía los 40,000 pies. Su
velocidad máxima era de 450mph. Bien pilotado, el 109K se convirtió en un
gran destructor de bombarderos. Con unas pocas municiones podía destruir
un B-17. Una desventaja de su poderoso motor era que a altas velocidades
se hacía muy difícil de controlar. Era un avión para pilotos muy
experimentados. En contraposición a su poderoso armamento, el 109K era de
los que menos carga de munición podía cargar. Su táctica favorita para
escapar del enemigo era ascender con su poderoso motor. Los ataques en
picado no eran muy recomendables debido a lo difícil de controlar a alta
velocidad.



Texto:
Marco Cañez Graficos: Irving
Castellanos
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